Se ha abierto el debate.
Todos estamos escuchando que Zapatero va a prohibir que nos descarguemos ciertos contenidos de la red con la nueva ley de economía sostenible, que tiene como objetivo salvaguardar los derechos de la propiedad intelectual. Así cualquier página que suponga una amenaza contra los derechos de autor será cerrada y clausurada.
Estamos ante la desaparición de nuestro querido eMule o del eficiente Ares.
La lucha, dialéctica, ha comenzado. En un bando tenemos a los escritores, artistas y demás que no ven justo que su trabajo sirva para que unos pocos se hagan de oro con el dinero que ellos no cobran, y del otro lado estamos todos los demás, que no queremos pagar 20€ por un CD de nuestro cantante favorito. Pero parece ser que lo que más ha molestado a este último bando, es que se vaya a crear un órgano de gobierno cuya misión sea inspeccionar y vigilar las páginas webs, y que esté autorizado a censurar cualquiera de ellas.
Esto es lo que choca, la palabra “censura”.
Si reflexionamos un segundo, nos daremos cuenta de que es lícito que los autores reclamen sus derechos, y no deja de ser justo que quieran que su trabajo les produzca beneficios.
Yo lo pienso, pero me puede la idea de tener que pagar aunque sea un céntimo por una cosa que ahora me sale gratis.
Ana Belén Rodríguez Caballero, 2º AH

